Cuidadora por horas
Cuidadores por horas para cuidados con Demencia Senil. Cuidadores/as con experiencia contrastada.

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Cuidadores de personas todo el día con Demencia Senil. Solo cuidadores/as con experiencia contrastada.
Servicio para el cuidado de personas con Demencia Senil. Cuidadores/as con experiencia contrastada.
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El manual DSM V, define a la demencia como trastorno neurocognitivo mayor. Para la elaboración de dicho diagnóstico debe haber evidencia de un deterioro cognitivo significativo en comparación con el nivel previo de rendimiento en una o más funciones cognitivas:
Estas alteraciones deben ser lo suficientemente notables como para intervenir en el correcto funcionamiento de la vida diaria de la persona y su independencia. Además, no se explican por la presencia de un síndrome confusional ni de un trastorno psiquiátrico mayor.
Esto dependerá específicamente del tipo de demencia diagnosticada, pero a nivel general se encuentran afectaciones en las siguientes áreas.
No debemos olvidar que este tipo de diagnósticos no solo afecta a la persona que lo padece sino que también a su familia, quienes son espectadores del deterioro progresivo de su ser querido.
Competencias específicas
Cabe destacar que hay competencias específicas del cuidador, que dependen del tipo de demencia en concreto que el usuario presente, pero a nivel general se pueden agrupar algunas características que las personas expertas en cuidado de personas con demencias suelen agrupar. A continuación las mostramos.
1. Paciencia
Este rasgo de personalidad es un gran aliado a la hora de trabajar con usuarios con deterioro cognitivo mayor. Esta cualidad es importante porque la persona deberá saber transmitir calma y tolerancia en momentos de agitación, saber esperar el momento propicio para determinada intervención y acompañar a la persona en su tránsito por la enfermedad desde la contención y la calma.
2. Habilidades para reconducir conductas
Algunos tipos de demencia pueden ir acompañado por la presencia de conductas desadaptativas, o incluso agresivas hacia terceros. La persona cuidadora deberá ser capaz de gestionar y reconducir estas conductas de manera asertiva.
3. Empatía
Este rasgo de personalidad es clave para poder entender el comportamiento del enfermo, sus acciones y verbalizaciones sin juzgar.
4. Habilidades comunicativas
Para asegurar un correcto entendimiento con la persona, es importante utilizar una comunicación clara y simple, adaptada al nivel de entendimiento del usuario.
5. Orden y capacidad de establecer rutinas
En personas con diagnóstico de demencia la falta de iniciativa para la elaboración de las actividades del día suele ser un factor común, es por eso por lo que la persona cuidadora deberá establecer las rutinas brindándole el orden de horarios necesario al usuario.
6. Conocimiento de la enfermedad
Este punto es clave para poder brindar un acompañamiento de calidad y poder identificar las necesidades del usuario, así como también detectar signos de alarma para reaccionar de manera proactiva. Será importante también realizar ejercicios de estimulación cognitiva.
7. Mantenimiento de altos niveles de atención a los peligros del hogar
Lo ideal es reducir los elementos que pueden ser dañinos o peligrosos para la persona al mínimo.
El termino demencial senil, suele ser empleado para hacer referencia al deterioro cognitivo en adultos mayores, pero concretamente ¿Qué significa? La verdad es que dicho término no tiene un significado médico ni científico aprobado, no corresponde a ninguna clasificación de patología específica.
La palabra senil, está asociada al envejecimiento, este termino se solía emplear como diagnóstico cuando no se tenia un conocimiento avanzado sobre las demencias y las causas que las producen. En la actualidad, los expertos en geriatría aseguran que hablar de demencia senil únicamente porque la demencia se presenta a partir de determinada edad, induce a confusión y empobrece el diagnostico e intervención adecuada.
En España, hay alrededor de 600.000 personas diagnosticadas con demencia, siendo la demencia de tipo Alzheimer la que presenta mayor prevalencia. De acuerdo con estudios realizados por el gobierno español, la demencia afecta al 36,2 % de la población mayor de 85 años. A nivel mundial, en un estudio realizado en el 2015 por la OMS las demencias afectan a 47 millones de personas en todo el mundo, cifra que se prevé que aumente.
Para concluir, por todo lo expuesto anteriormente se cree que la figura del cuidador para el acompañamiento y supervisión de una persona con demencia cobra un rol fundamental de cara a asegurar el mantenimiento de la calidad de vida de la persona que padece la enfermedad, asegurar las actividades básicas del día, brindar contención y acompañamiento a la persona mientras transita las diferentes fases de la enfermedad.